MC Ediciones y los otros periodistas

11 Ene

El año 1992 trajo consigo la primera crisis en el sector de las revistas que recuerdo en mi trayectoria profesional. En un periodo de meses, cerraron varias cabeceras de todos los sectores, la mayoría de las cuales habían aparecido apenas unos años, o incluso unos meses, atrás. Otros proyectos en ciernes se detuvieron y nunca llegaron a salir al quiosco (yo estuve en uno). A pesar de la lógica preocupación en el mundillo, primaba la sensación de que el mercado no hacía más que estabilizarse tras unos años de euforia, y de que las aguas no tardarían en volver a su cauce. Efectivamente, la situación se calmó un par de años después, y se lanzaron al mercado nuevas publicaciones, muchas de las cuales continúan en activo hoy en día.

Nada que ver con lo que está ocurriendo ahora. El concurso de acreedores de MC Ediciones es la situación más grave que puedo recordar en los más de veinte años que llevo en el negocio. Más de 70 cabeceras que, si nadie lo remedia, desaparecerán de la noche a la mañana es algo que no se había vivido jamás en la prensa española, y constituye un punto de no retorno, indicando a las claras que las cosas, con o sin crisis, jamás volverán a ser iguales.

Antes de esta noticia, ya comenzamos el año con la desaparición de ADN y los graves probemas de Público. En ambos casos, no faltó la pléyade de bestias que pulula por Internet celebrando en los foros y secciones de comentarios la extinción de dos medios de comunicación, simplemente porque su línea editorial no coincidía con sus ideas. No faltó quien apuntara (con bastante acierto) que en La Sexta anteriormente se habían reído de los problemas económicos de Intereconomía. En medio estamos, como siempre, los que opinamos que la desaparición de un medio de comunicación, sea cual sea su línea de opinión, es un grave perjuicio a la salud democrática de un país.

Pero las revistas, parece que son otra cosa. Aparte de por haber sido #TT durante algunas horas, no se puede decir que la crisis de MC Ediciones haya levantado tanta polvareda. Y el por qué es obvio: las cabeceras en extinción incluyen entre otros temas revistas de informática, de estilo de vida, de libros, de mascotas (hay incluso una, bimensual, dedicada al mundo de los acuarios domésticos). Nada serio, y menos si lo comparamos con la imagen que se ha proyectado a la gente durante años, y que limita la figura de periodista al que informa sobre política, al director de periódico con más ego que sentido común, o al enterado que salta de tertulia en tertulia. Es una tendencia que existe también dentro del sector, y no son pocos los periodistas de diarios, radio o televisión que desprecian el trabajo de sus compañeros de las revistas; el tipo de periodismo que estos practican no tiene nada que ver con la información en caliente que golpean ellos de continuo en la fragua de la actualidad.

El periodismo de actualidad es magnífico, qué duda cabe. Es divertido, vertiginoso, te mantiene con la adrenalina a tope. Una lástima que actualmente se esté viendo progresivamente reducido a reciclar notas de prensa y asistir a ruedas de prensa donde no se puede preguntar ni la hora. Pero las revistas han constituído siempre una parte fundamental del periodismo de este país, dando empleo a miles de profesionales (no sólo periodistas) y de forma indirecta a muchos colaboradores. La buena salud de la prensa debe mucho a las iniciativas de los grupos editoriales que lanzaban títulos con información específica para mujeres, hombres, aficionados a los coches, a la tecnología, a los videojuegos, padres primerizos, locos de la ciencia o de la historia, militantes de la ecología, amantes del cine o, sí, entusiastas de los peces de colores, y que encontraban su sitio en el mercado.

Aunque algunas han sufrido ya los efectos de la crisis, ahora les ha llegado el gran albadonazo. Cabe preguntarse si los profesionales que trabajan en ellas ahora tampoco serán considerados periodistas de pleno derecho a la hora de recibir la misma atención que sus compañeros de los diarios… lo cual incluye, desde luego, el derecho a ser insultados por toda la gentuza que se alegra de que la prensa en España esté cada día más moribunda.

Anuncios

7 comentarios to “MC Ediciones y los otros periodistas”

  1. De Vil (de toda la vida) 2012/01/11 a 9:42 pm #

    Estimado Sr. Bobadilla, le felicito a usted por esta nueva iniciativa (leerle siempre es un placer, porque usted escribe como Dios) y me sumo a la intranquilidad de noticias como la que ahora apunta a MC. Esta profesión nuestra se va al traste; bienvenido a esta década de transición hacia no se sabe qué modalidad on-line… Anyway, siempre hará falta gente como usted, con criterio y dominio del Castellano. Sólo llega el que resiste. Toca resistir. Enhorabuena!

  2. Elisabeth G. Iborra 2012/01/12 a 12:04 pm #

    He de decir que dejé de trabajar en periódicos por la manipulación a la que se veían sometidos mis textos por intereses políticos y económicos varios, y me pasé a las revistas porque era el único espacio donde podía hacer periodismo de investigación sin censura y bien remunerado. Ahora que eso se está extinguiendo, ya sólo me quedan los libros como soporte para ejercer el buen periodismo, y gracias a Internet la libertad de expresión no me lo quitará nadie. Otra cosa es que pueda vivir de ello porque la gente en este país no está educada para pagar por la calidad del contenido ni por la creatividad, pero eso ya es otro debate. Y gordo.

    Un último apunte: Yo creo que los periodistas por definición no tenemos futuro porque somos (o deberíamos ser) más bien críticos con el poder, que es quién tiene el capital y muy poco interés por que se difundan sus desmanes y abusos.

    Qué el universo reparta suerte, que la vamos a necesitar.

    • bobadilla1964 2012/01/12 a 3:16 pm #

      Bueno, Elisabeth, sobre los intereses políticos y económicos en el mundo de las revistas también habría mucho que hablar… y seguramente lo acabaré haciendo. Y sí, la crítica del poder, de cualquier tipo de poder, está cada vez más difícil por muchos y variados motivos. Creo que no mejorará hasta que el público se dé cuenta de hasta qué punto es necesaria, además de contar con profesionales cualificados que la lleven a cabo. Pero eso, de momento…

  3. Xavier Sastre 2012/01/12 a 11:44 pm #

    Pues es una gran pérdida, tanto por la gente que trabajaba en ella como para el concepto de revistas de calidad sobre soporte tradicional: el papel. Personalmente he trabajado como colaborador en varias revistas de esta y otras editoriales, y aunque ahora estoy dignamente en un medio digital siempre he deseado una saludable convivencia de formatos, algo así como el vinilo y el CD: uno por su calidad y el otro por sus prestaciones. En fin, deseo lo mejor para los trabajadores y colaboradores de MC.

    • Vicente F. de Bobadilla 2012/01/13 a 9:07 am #

      La verdad, Xavier es que el CD se cargó al vinilo… Yo lo que espero es que tanta afición a la Red no se cargue al periodismo profesional. Ya seguiré hablando del tema en nuevos posts, pero creo que la respuesta la tienen al final los lectores.

  4. Marcelo 2012/01/14 a 12:45 am #

    Ojalá te despidan, te lo mereces por censurar mensajes.

    • Vicente F. de Bobadilla 2012/01/14 a 9:04 am #

      Lo siento, Marcelo, pero no trabajo en MC Ediciones. Y sí, de ninguna manera voy a admitir comentarios de gente que promete “brindar con cava” por el cierre de un medio de comunicación sólo porque no coincide con su ideología, ni que busca provocar a otros comentaristas. Aquí se reserva el derecho de admisión. Y tu vas en playeras y camiseta sin mangas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: