El homenaje que todos le debíamos a Cambio 16

29 Abr

Puede que sea por la poca consideración (por no decir algo peor) que se tiene en España hacia su periodismo, pero -con excepciones como la Agencia EFE o ABC, por cierto, salidas de la misma pluma- aquí no abundan los libros sobre publicaciones o etapas significativas de nuestra prensa. Proliferan, eso sí, las obras autobiográficas de estrellas del periodismo con el ego desatado y la memoria selectiva. Algo bastante insuficiente si se quiere que las nuevas generaciones de periodistas tengan una mínima idea de las cosas que se hicieron en el gremio a que aspiran a pertenecer antes de que ellos nacieran.

Por eso es de agradecer que haya llegado a las librerías –no a todas, y puede ser un poco difícil de encontrar- la obra Cambio 16, escrito por el periodista y doctor en comunicación Jose María Díaz Dorronsoro. Reducida hoy a un folleto de presencia poco menos que testimonial, hay que hacer bastante memoria de lo que Cambio 16 significó en su día en la historia de la prensa española, en el propio periodo de la Transición y en la formación e información de los ciudadanos. Dorronsoro la sitúa como coetánea de Cuadernos para el Díalogo y Triunfo, y desde luego que algo de eso hay, en cuanto a que, todavía en plena dictadura, fueron las primeras publicaciones que abrieron las ventanas en el ambiente estancado de la prensa franquista. Aunque, y sin pretender con ello desmerecer a estas dos, puede decirse que Cambio se situó en otra categoría, tanto por lo que consiguió como por lo que llegó a significar.

“La propuesta de C16 fue espectacular en un panorama de prensa que, en los últimos años del franquismo, se caracterizaba por el envejecimiento de los profesionales, la sumisión al poder y el desentendimiento de la realidad (…) La propuesta de C16 fue arriesgada: llevar el mensaje del futuro democrático a lo que entonces se llamaba ‘mayoría silenciosa’, la gran clase media motor de la sociedad, y hacerlo con una fórmula distinta y, que en vez de obligar, invitaba al lector a participar en ella”.

Esto escribió su antiguo redactor jefe, Ignacio Fontes. Para poder salir a la calle, Cambio 16 tuvo que presentarse en 1971 como semanario “de economía y sociedad”, única manera de conseguir la autorización del Ministerio de Información. Pero en los años siguientes comenzó a adentrarse en la información política que el país demandaba, y a hacerlo con unas herramientas que hoy parecen utópicas: una amplia redacción, periodismo de calle, capacidad para conseguir información que nadie más se atrevía a dar, y un cuidado en la edición y remache de los datos que jamás se había practicado en este país. “Cada edición que aparece de Cambio 16 vende 10.000 ejemplares más que la anterior”, según contó también Fontes, junto con Manuel Angel Menéndez, en otro libro imprescindible, El Parlamento de Papel.

El éxito de Cambio 16 se hizo notar también en un encontronazo tras otro con una dictadura que se enrocaba en su agonía, y que hizo todo lo posible por aniquilarlo: Portadas censuradas (“El Consejo se divierte”, 23-29 de diciembre de 1974, “Cumbre España-Europa, 20-26 de enero de 1975, “A toda ira” sobre las manifestaciones provocadas por los últimos fusilamientos del franquismo, una entrevista con el lider argelino Bumedian en 1975…), cierres (tres semanas en 1975 por “dar voz a los vascos en la mesa redonda Comida Política. Vascos y Trece”, y el más surrealista: un intento de cierre por cuatro meses a cargo de Arias Navarro ¡por publicar una caricatura del Rey!, que finalmente no se llevó a cabo) e incluso una bomba recibida por correo en la redacción el 6 de marzo de 1976. Jugarse el tipo por informar sobre según qué cosas no era ninguna exageración en aquellos tiempos.

Cambio 16 fue una fábrica de periodistas, incluidos muchos que jamás llegaron a poner un pie en su redacción. Fue el primer referente con el que se encontraron no solo cientos de miles de lectores ávidos de saber lo que pasaba en unos tiempos cruciales para el país, sino muchos aspirantes a periodista que leyéndolo tuvieron muy claro lo que querían ser de mayores. Y mantuvo esa posición durante diez años largos y tumultuosos.

Puede que fuera precisamente esta identificación con aquellos años lo que inició su declive, que no tuvo que ver con el derrumbe del grupo editorial al que su prosperidad había contribuido a crear. Pero el caso es que, cuando a mediados de los 80 comenzaron a soplar otros aires en el mundo de los semanarios, Cambio 16 se negó a seguir la corriente. No quiso cambiar, y convirtió este obvio juego de palabras en el eslogan de una campaña publicitaria donde buscaban mantenerse apelando a los mismos principios de su fundación. Pero el público se relajaba, y se interesaba más por la ligereza y el glamour de la época, con Boyer, la Preysler, Marta Chavarri, Mario Conde y los Albertos protagonizando todo un culebrón por entregas, y revistas como Tiempo, Tribuna o Panorama, más que dispuestas a aderezar sus portadas con la frivolidad que fuese necesaria, tomaron el relevo.

La historia de los diarios y revistas no suele tener un final feliz, porque siempre es el mismo: su desaparición. En el caso de Cambio 16, lo malo no es que se haya extinguido no lo ha hecho-, sino que los que se han ido han sido sus lectores. La avidez de información sólida y rigurosa, respaldada por datos y declaraciones, no tiene ningún valor hoy en día frente a la inmediatez y el picoteo. Tiene mérito que aún haya un puñado de periodistas que se empeñan en sacar Cambio 16 semana tras semana. Pero la evolución de la sociedad ha conseguido lo que en su día los antidemócratas no pudieron: que cada vez le importe a menos gente.

Anuncios

4 comentarios to “El homenaje que todos le debíamos a Cambio 16”

  1. Juan Pedro Gravel 2012/04/30 a 8:17 pm #

    Recuerdo con verdadera nostalgia las tardes de hace casi treinta años leyendo el Cambio 16 y siendo participe silencioso de la llegada de la democracia.

    Supongo que el mérito de mi interés y del disfrute que me producía su lectura era compartido entre una clase política llena de estadistas y unos periodistas llenos de rigor intelectual, oficio e ilusión.

    Pocos años mas tarde se comenzó a forjar lo que hoy, con muy honrosas excepciones, padecemos. Periodismo mal entendido, partidista y centrado en rumores y explotación de la vida privada de personas y personajes cada vez menos interesantes, junto a una continua adoración de la controversia maleducada y nada constructiva.

    Como soy de naturaleza optimista, estoy convencido que la transformación que toda crisis conlleva nos devolverá pronto las mejores esencias tanto del periodismo como de la política a nuestras vidas.

    Me ha encantado el recuerdo de Cambio 16 al que nuestra sociedad debe tanto.
    JPG

    • Vicente F. de Bobadilla 2012/05/01 a 11:15 am #

      Gracias, Juan Pedro. Creo que has tocado un punto clave, y es que Cambio 16 la leía gente de todas las tendencias políticas, de izquierdas y derechas. Y lo hacían porque sabían que dentro iban a encontrar información de calidad, en unos tiempos donde aquí había verdadera hambre de información. Hoy, en efecto, es todo lo contrario. ¿Volverán los buenos tiempos? Algunos intentamos ser siempre optimistas, pero tal y como está el patio…

  2. Santiago Pérez 2012/05/01 a 1:38 pm #

    A mi también me gustaba Cambio16, pero es verdad que el entrenenimiento mató el carácter político de las revistas españolas.
    Por cierto, apunto un libro: “Una historia de El País y del Grupo Prisa” de María Cruz Seoane y Susana Seiro. Muy documentado.

    • Vicente F. de Bobadilla 2012/05/01 a 5:00 pm #

      Apuntado, Santiago, muchas gracias. Va a haber que hacer un día un post sobre los libros que sí recogen la historia del periodismo español… A menos que la hayas hecho ya tú en tu blog, claro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: