No hay troll que cien años dure (si se le planta cara)

7 Ago

caroline_criado_perez

Me sorprende la relativamente escasa atención que ha tenido en España el caso de Caroline Criado-Pérez. Esta mujer, periodista y feminista, ha saltado en los últimos días a los medios de comunicación por dos motivos: uno, por lanzar una campaña para que el Banco de Inglaterra incluyera en los billetes de diez libras el retrato de la novelista Jane Austen, equilibrando así un poco la abrumadora supremacía masculina en el papel moneda inglés; y dos, por ser la víctima de una oleada de acoso en Twitter como consecuencia de su iniciativa. Durante un día entero, llegó a recibir más de 50 tuits abusivos por hora donde los insultos pronto fueron lo de menos, a medida que comenzaron a incluir amenazas de violación y de muerte.

Todo ello por recoger firmas para que la presencia de mujeres en los billetes del Reino Unido estuviera representada por una de sus mejores novelistas. Pero Caroline los tiene muy bien puestos, y reaccionó como hay que hacerlo ante la gentuza, tanto dentro como fuera del mundo online: plantándoles cara. No cerró su cuenta de Twitter ni su página web, ni se escondió esperando que los trolls encontraran un nuevo objetivo con el que divertirse. Los buscó, los expuso al público y plantó denuncias, como consecuencia de las cuales hay hasta el momento dos personas detenidas por amenazas. Y promovió la campaña #twittersilence, por la que destacadas mujeres británicas dejaron de tuitear el pasado día 3, o tuitearon usando esta etiqueta, para protestar contra las insuficientes medidas que muestra la red social a la hora de proteger a sus usuarios contra insultos y amenazas anónimos.

criado-perez-twitt_2629234bUna pequeña muestra de educación trollera

Si todo esto ha sido flor de un día, como suele ocurrir en el mundo digital, o estamos de verdad ante la primera reacción seria contra los trolls, el tiempo lo dirá. Pero Caroline, de momento, ha dejado bien claros los motivos de su acción: “Tenemos que desechar la idea de que no hay que alimentar a los trolls. Alguien que te lanza amenazas de violación lo que quiere es que las mujeres se callen y abandonen Twitter. No podemos dejar que ganen”.

No sólo las mujeres. Un troll lo que quiere, por encima de cualquier otra cosa, es anular a aquellos a los que ataca. En ocasiones, lo consiguen demasiado bien, y no sólo anulan una página web sino a la propia persona que está detrás de ella. A veces me he preguntado cómo se habrá quedado uno de estos malnacidos cuando se entere de que la víctima de sus acosos ha terminado suicidándose. Puede pensarse que, igual que desconocen el valor y la compasión, son igualmente inmunes al remordimiento, pero eso no es importante (lo que piense un troll nunca lo es). Lo importante es que ni uno sólo de los casos que por su espectacularidad se han hecho un lugar en la prensa ha servido para que las empresas online se hayan molestado en tomar alguna medida para proteger a sus usuarios. Y los medios online siguen permitiendo la publicación de comentarios ofensivos, como si la cosa no fuera con ellos, como si un medio de comunicación, cualquiera que sea su soporte, no fuera directamente responsable de todo lo que se publique bajo su cabecera.

A fin de cuentas, podría argumentarse, los trolls buscan reacción. Como todos los abusadores, necesitan constancia del daño que producen sus ataques; así que basta con no hacerles caso, no darles de comer, y se cansarán. Algunos, de todos modos, pueden ser más persistentes que el Cobrador del Frac. Tengo un amiguete que es un periodista bastante conocido. Trabaja en la radio, ha sido tertuliano televisivo, no te contesta a los correos, ya se hacen una idea del nivel. También escribe artículos de opinión que OTR distribuye por distintos medios. En uno de ellos tuvo a un troll persiguiéndole. Firmaba principalmente como “el grajo” y le atacaba semana tras semana. A veces quería mostrarse sarcástico y se reía de él, otras directamente le insultaba (“Cállate ya, cabrón”), y al final, pasaba a las amenazas (“a ti te puede caer una buena de acuerdo con lo pesebrista y rastrero que eres, o sea, una muy gorda, acorde con tus méritos de lameculos. Abre el ojo”). Este acoso (del cual mi colega, y lo siento por El Grajo, nunca llegó a tener noticia) se prolongó durante más de un año, hasta que por fin el acosador tiró la toalla y se fue a buscar a otros periodistas merecedores de sus atenciones.

No estoy seguro de que ignorar a los trolls sea la solución. Como mucho, es la solución fácil. Conseguimos que nos dejen en paz, pero se irán a por otra persona. Nada les gusta más que dar miedo a sus víctimas desde el anonimato. A lo mejor va siendo el momento de seguir el ejemplo de Caroline, sacarles del anonimato y conseguir que empiecen a tener miedo a las consecuencias de sus actos. Y dejar de tener asumido que Internet será siempre una cloaca sin normas, donde debemos aceptar lo que nunca aceptaríamos el mundo físico.

5 comentarios to “No hay troll que cien años dure (si se le planta cara)”

  1. Lali 2013/08/08 a 11:14 am #

    Un troll, querido amigo, no es más que un maltratador y a éste, como a los demás de la misma calaña, hay que darles caña.
    Callándose, como desgraciadamente hacen muchas mujeres no se consigue nada; bueno sí, pero no es bueno. Por eso, me parece fantástico lo que ha hecho esta mujer: hacer visible a sus trolles y ponerlos en evidencia. Lo peor que puede pasar es tener miedo al miedo.

  2. Francisco Reina 2013/08/17 a 9:53 am #

    Un apunte. En España se dio en 2011 un caso ‘similar’ en algunos puntos. Un troll anónimo amenazó de muerte a la humorista y presentadora Eva Hache (El club de la comedia), y ella denunció el caso a la policía a través del propio Twitter. El resultado, en esta noticia de 20 Minutos: http://www.20minutos.es/noticia/1222153/0/detenido-tuitero/amenazo/eva-hache/

    Veo correcto denunciar la inseguridad en Internet, y promover medidas para que la impunidad online desaparezca, siempre teniendo en cuenta que un exceso de celo en estos apartados pueden llevar a la censura si no se maneja con cuidado.

    • Vicente F. de Bobadilla 2013/08/17 a 11:39 am #

      Sí, recuerdo muy bien el caso de Eva Hache. Fue uno de los primeros donde hubo denuncia y posterior detención, aunque se trató de una amenaza aislada. Sobre lo que comentas al final, iba a ser el tema de otro post, pero esta semana, con el veranito y tal, me he relajado un poco. ¡Y gracias por los comentarios!

      • Francisco Reina 2013/08/17 a 12:13 pm #

        Esperaremos pues el próximo post. Tranquilo, todos andamos despistados durante el mes de agosto, lo entendemos. Gracias a usted por sus posts. Un saludo.

  3. ramuntchori 2014/04/26 a 5:57 pm #

    Reblogueó esto en ramuntchori.

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