La maldición del Freelance

31 Oct

freelancer_main

Esta historia ocurrió hace mucho tiempo, en los años previos a la implantación de la informática en las redacciones.

En aquellos tiempos, era normal que colaboradores y redactores escribieran sus artículos en papel pautado, y que los ilustradores dibujaran a mano y se presentaran trayendo bajo el brazo la carpeta con los encargos. En la revista donde yo trabajaba entonces, recurríamos habitualmente a ellos para la doble página de apertura de los reportajes. Recuerdo a uno, especialmente, con un trazo clásico y llamativo, que además era una persona de excelente trato. Nos caía a todos especialmente bien, y raro era el número donde no se contaba con una de sus aperturas.

Entonces, de repente, pasó algo. Entregó una ilustración un poco rara. Lo que en trabajos anteriores había sido pura concreción, aquí se adentraba un poco en lo figurativo, en lo esotérico. Bien es cierto que el tema del artículo se las traía (los cuernos en el reino animal y en la mitología, nada menos), pero no estábamos preparados para aquellos derroteros. De todos modos, se publicó. El encargo que entregó posteriormente iba por la misma dirección. Yo abandoné la revista poco después, pero creo recordar que al final se dejó de contar con él, en beneficio de otros ilustradores.

Es un fenómeno que he vuelto a ver a través de los años, y en ocasiones, a sufrir en carne propia. Yo lo llamo La maldición del Freelance, y con ella me refiero a la interrupción del flujo de trabajo que mantienes con uno de tus clientes habituales… Por razones imposibles de definir.

Puede ocurrir con lugares donde los encargos son frecuentes, y con cuyos responsables mantienes una relación de confianza y cordialidad. De repente, un día, tu último trabajo necesita cambios, o más cambios de lo habitual. Sin tener exactamente claro –a veces, sin que ninguna de las dos partes lo tenga exactamente claro- qué es lo que ha fallado, lo rehaces. Pero sientes que, en cierto modo, esta pátina de exactitud de la que has disfrutado en ese lugar, acaba de resquebrajarse y no hay quien la arregle. Y en efecto, el grifo de encargos que te llega de ese cliente comienza a perder presión hasta quedarse seco, por motivos difusos. Tú no te has vuelto un inútil de la noche a la mañana, ni tus antiguos empleadores unos capullos intransigentes.

Es imposible no pensar en este tipo de cosas cuando el freelancismo avanza en España impulsado por la quimera que supone hoy aspirar a un contrato no digamos fijo, sino siquiera temporal. Incluso en las condiciones más extremas de precariedad laboral, un empleado está parcialmente protegido de sus errores por su relación con jefes y compañeros, o por su presencia cotidiana en el lugar de trabajo. El freelance está indefenso, y amenazado por una competencia que, más que crecer, se multiplica. Un par de insatisfacciones pueden ser suficientes para que quienes confiaban en ti como un valor seguro comiencen a otear el horizonte buscando sustitutos.

 … Aunque también puede ocurrir que esto no sea sino una percepción mía, y que lo pasa es que ando un poco sombrío por el inminente día de difuntos.  Por si acaso, ¡feliz puente!.

4 comentarios to “La maldición del Freelance”

  1. Carlos Zahumenszky 2013/11/01 a 2:04 pm #

    Me ha pasado cuando era freelance en el mundo del diseño (en el mundo editorial, por motivos que no logro concretar, es un poco distinto, un poco mejor quizá). Yo siempre he pensado que las relaciones entre un trabajador (sea freelance o no) y su empresa, es un poco como las de un noviazgo. La decisión de dejar al otro se toma siempre inconscientemente. Luego tan sólo se buscan excusas. Es como si la llama se apagara, y el hecho de tener menos comunicación y verse sólo de vez en cuando no ayuda. Gran post, man!

    • Vicente F. de Bobadilla 2013/11/01 a 2:22 pm #

      Thanks, Carlos. A mí me ha ocurrido en sitios donde nunca pensé que podría ocurrirme. Luego empiezas a crearte tu propia teoría de la conspiración, pero lo cierto es que estos cambios suelen ir acompañados de pequeños cambios en la estructura de poder del sitio… El que manda, o va mandando más, se trae a su propia gente. Lo mejor es ser práctico y recordar que cuando una puerta se cierra, otra se abre (dicen).

  2. helena 2013/11/13 a 11:28 am #

    hola vincent. hablo de mi experiencia desde dentro, he ido viendo el proceso de ascenso y caida de unos cuantos freelance en la redaccion. y he de añadir que hay un elemento crucial, silencioso, y letal en muchos casos: los otros compañeros de la redaccion. Una falta de saludo sin ninguna maldad, un no dirigirse al redactor correspondiente sino al que esta por debajo en el staff… he visto y odio maledicencias y autenticas puñaladas traperas a espaldas de los pobres freelances que se iban tan satisfechos a su casas y no sabian que algun desaprensivo/a, le estaba segando la tierra bajo sus pies. En algun caso que me parecio sangrante llegue a advertirlos y explicarles claramente que su posicion no se debia a su trabajo sino al trato que le dispensaba a un redactor/a en cuestion. cuando pasa eso inexplicable que comentas suele ser mas por un factor externo que porque la relacion laboral esté acabada… se empieza por frases tan ingenuas como mortiferas: “ya no hace las cosas como antes”, “se esta relajando”, “lleva ya mucho tiempo”.amen de chistes, bromas … etc etc… como decia mi abuelo a veces hace mas una hora de trato que cinco horas de trabajo. ufff!
    conspiracion? si, lo creo.

    • Vicente F. de Bobadilla 2013/11/13 a 11:34 am #

      Helena, este puede ser el comentario más útil y brillante que ha recibido este blog en su corta historia. Confirma muchas cosas que siempre sospechamos que pueden estar pasando. Y sí, es una pena, pero se me olvidó apuntar, al menos en lo que al periodismo se refiere, que es de lejos, como dijo alguien la profesión con mayores hijos de puta por metro cuadrado. Y pasa lo que pasa. Magnífico comentario, muchísimas gracias por tu aportación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: