Archivo | Linkedin RSS feed for this section

Linkedin NO es una oficina de empleo

13 May

linkedin_jobsearch

Llevaba tiempo sin ver (y sin demasiadas ganas de ver), a aquel ex compañero de trabajo. Cuando me lo volví a encontrar fue en el velatorio del padre de un amigo común, así que había que guardar las formas. Sabía que le habían despedido de otro sitio, porque la noticia había aparecido en un par de confis de Internet. Muy cortésmente, le pregunté dónde estaba ahora, si es que estaba en alguna parte, y él, muy cortésmente también, me habló de un grupo político (creo) donde estaba con los temas de prensa.

El otro día, repasando esas sugerencias de Linkedin sobre gente con la que uno podría conectarse, apareció su nombre. No hice demasiado caso a la sugerencia, pero me fijé en el anuncio de su perfil: “en búsqueda activa de empleo”.

Es decir, cuando charlas con alguien le dices que estás (más o menos) trabajando en algún sitio, pero en tu perfil de una red social de carácter descaradamente profesional reconoces que estás buscando empleo.

Mal.

Muy mal.

Fatal.

Seguramente les habrá pasado a alguno de ustedes: alguien nos solicita contacto en Linkedin, y cuando se lo concedemos, lo primero que hace es enviar un correo solicitando trabajo. Sin saber cuál es nuestra situación, y decidiendo por su cuenta que no sólo trabajamos, sino que disponemos de empleos para dar y regalar. Vale que hay mucha gente en esa situación, y personas desesperadas por recuperar su estatus laboral (o por conseguir cualquier estatus laboral). Se entiende, por lo tanto, esa reacción. Pero eso no quita para que sea una grave equivocación. Como poner en el perfil personal “en búsqueda activa de empleo”. En esa situación hay más de cinco millones de personas en España, así que ¿a mí qué me cuenta?

Linkedin puede ser útil para establecer contactos profesionales de interés mutuo, y en ocasiones, sí, para encontrar empleo. Pero para ello lo que hay que hacer, en primer lugar, es dejar de pedirlo. En lugar de eso, establezca bien claro en su perfil quién es usted y en qué campos es un profesional fiable y respetado, por ejemplo: “abogado con veinte años de experiencia en derecho laboral”, “experto en marketing con quince años trabajando en entorno multinacional”, “periodista, consultor y especialista en contenidos corporativos” (anda, si este soy yo). Unos enunciados con mucho más atractivo que soltar ya desde la primera línea que se está en paro; eso ya lo deducirá quien visite su perfil y vea que actualmente no tiene ningún puesto profesional, pero que el anterior fue de cinco años con un cargo de responsabilidad en una empresa de primera fila.

Abundan los blogs llenos de consejos sobre las mejores maneras de tener a punto el perfil en Linkedin, como solicitar recomendaciones de ex compañeros, participar en los foros, actualizar periódicamente, etc. Sígalos, porque mantener activo nuestro perfil en las redes es una manera muy eficaz de indicar interés y buena disposición. Pero no se quede sentado en una esquina con la mano abierta, porque aquí las limosnas no abundan. Tienda esa mano a todos los contactos que puedan interesarle. Y, hágalo con su mejor sonrisa, aunque el pánico al desempleo le esté quemando las tripas. Si logrará trabajo así, eso ya no lo sé. Pero sinceramente, dude que lo logre si sigue confundiendo a Linkedin con una oficina del INEM.

Anuncios